Espacios Naturales
Queremos invitar a nuestros visitantes a descubrir los rincones más significativos de nuestro paisaje, a apreciar aquellos elementos que hacen de Hoyo de Manzanares un lugar emblemático o que simplemente forman parte de nuestro patrimonio natural más querido.
Dentro de esta última categoría destacan los árboles, y no las especies en general, sino algunos ejemplares concretos que por su antigüedad, su porte, o su ubicación, adquieren para los vecinos un valor especial.
Como ya se ha comentado, las formaciones de alcornocal de Hoyo de Manzanares sobre la rampa que hay bajo el alto de “La Mira” son excepcionales. Se trata de árboles con un elevado valor biogeográfico, pues algunos pies han crecido a 1.300 m. sobre el nivel del mar (cota máxima a la que se encuentran ejemplares de esta especie), en las condiciones de mayor continentalidad de toda la Península Ibérica.
El Rebollar de Hoyo también es considerado un espacio singular, ya que tiene la peculiaridad de ser un pequeño bosquete formado por ejemplares de una vegetación distinta del resto de la flora circundante. El rebollo o roble melojo aparece en las faldas de las montañas silíceas y normalmente aparece a la altura a la que acaban los encinares y alcornocales. Sin embargo, aunque es una especie típicamente supramediterránea, en Hoyo de Manzanares desciende al piso mesomediterráneo y entra en contacto con los alcornoques.
La Charca de los Camorchos, localizada en el margen izquierdo de la carretera M-618 que comunica Hoyo de Manzanares con Torrelodones, junto a la finca “Los Jarales”, se encuentra dentro del Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid y desde octubre de 2006 en el Inventario Nacional de Zonas Húmedas, ya que constituye un ecosistema de gran relevancia botánica y faunística. De hecho, para proteger la elevada biodiversidad de la charca la Consejería de Medio Ambiente instaló las primeras barreras permanentes para evitar el atropello de los anfibios (especialmente sapos comunes) habitantes de esta zona húmeda.
Señas de identidad de Hoyo de Manzanares son las distintas manifestaciones formales que adquiere el roquedo, sobre todo en los sectores de cumbres y en la solana y que, en ocasiones, adquieren formas curiosas que identifican y caracterizan el municipio. Tal es el caso de “La Tortuga”, formación que recibe ese nombre por la caprichosa colocación de dos rocas graníticas de gran tamaño creando una figura que se asemeja a la de ese animal o la gran piedra existente detrás de la finca “Las Viñas”, en la colada de la ladera de los Picazos conocida como “El casco romano” debido a la forma que presenta. También son llamativos los bolos o piedras caballeras dispersas por la Solana de Matalasgrajas.
El Parque de La Cabilda es uno de los espacios naturales más apreciados y cuidados del municipio. Presenta gran heterogeneidad de paisajes, tales como los grandes roquedales de granito que se distinguen en las proximidades del Instituto, la zona adehesada donde se encuentran las infraestructuras del área de recreo y el bosque de encinar carpetano. La calidad visual de este Parque es óptima, ya que se puede contemplar toda la Sierra: desde el Picazo, hasta el Monte Egido, pasando por El Estepar y el Cerro de Matalasgrajas. Además, las grandes rocas y lajas de granito proporcionan desde su superficie unas vistas extraordinarias de El Pardo y Madrid capital. En este espacio natural es interesante observar el alcornoque centenario que se localiza cerca de la entrada del instituto y que a pesar de su grave enfermedad todavía adorna con su porte este paraje.
Otro aspecto curioso de este lugar son las pilas y cubetas excavadas en la zona de rocas por la acción del agua al meteorizar el granito y dispersar sus componentes.
Los árboles son tesoros ecológicos que forman parte de nuestra vida, de nuestra historia, de nuestras tradiciones y de nuestra cultura. Entre ellos algunos merecen una mención especial por sus características extraordinarias o destacables, como alcornoquede 17m. de altura y en buen estado de conservación que se encuentra en la Finca “Las Viñas”, al pie de la Sierra de Hoyo; dos ejemplares de encina, una en el Valle La Viña, al pie del Cerro Plata, y otra, llamada la Encina del Camorrillo, localizada junto al nacimiento del arroyo Valgrande, en una finca particular entre el Cerro del Camorrillo y La Tenaja. Se trata de un árbol de tronco recto y estriado de circunferencia normal, de 2,64 m. de altura y con una copa muy ancha y espesa.
Los fresnos también tienen representación entre las diferentes especies que cuentan con ejemplares singulares para el municipio hoyense. Los fresnos considerados como singulares son tres. El primero de ellos se localiza entre Canto Cochino y Cerro Plata, dentro de una finca particular. El segundo, conocido como Fresno de la Cabilda se encuentra en la parte norte del área recreativa del mismo nombre y destaca porque, además de formar parte del circuito mente de la ruta “Mens Sana-Corpore Sano”, se encuentra asociado a otro ejemplar, ambos con un estado fisiológico de conservación óptimo. El Fresno del Parque de la Paloma es el último de los árboles destacables del municipio. Este fresno de casi 12 metros de altura se encuentra en una zona silvestre del parque urbano en el que se aprecian claramente los efectos del desmoche tradicional practicado a estos árboles.
En Hoyo de Manzanares existen en la actualidad más de 32 kilómetros de vías con una superficie aproximada de 135 hectáreas. La mayoría de las vías conservan las dimensiones que aparecen en la clasificación del término, sin embargo se producen intrusiones al paso de las vías debido a que atraviesan fincas particulares, terrenos militares o tramos de carretera. Las vías pecuarias del municipio son siete:
- Cañada Real de Peregrinos
- Cordel de Cerrastrillero
- Cordel de Becerril
- Cañada del arroyo Manina
- Cordel del arroyo de la Tenaja o Valgrande
- Cordel del Arroyo de Trofa
- Colada de la Ladera y Picazos












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